La Fiscalía Federal de Río Grande, encabezada por Marcelo Rapoport, solicitó la detención y declaración indagatoria de diez militares por su presunta participación en tormentos aplicados a tres soldados conscriptos durante la Guerra de Malvinas. Los hechos investigados ocurrieron entre el 2 de abril y el 14 de junio de 1982, cuando las autoridades castrenses en las islas habrían ordenado y ejecutado delitos considerados crímenes de lesa humanidad.