Jaldo descalificó las acusaciones de las manifestantes, calificándolas de "falsas" y asegurando que las condiciones en el penal eran óptimas. En declaraciones públicas, afirmó que los detenidos tienen acceso a cuatro comidas diarias y no deben pagar nada por ellas, agradeciendo los impuestos de los tucumanos. "Hoy los presos están comiendo mejor que en sus casas. Tienen desayuno, almuerzo, merienda y cena. Y no pagan un peso; están comiendo gratis gracias al impuesto de los tucumanos. Así que que no mientan", subrayó, marcando una postura firme.
En sus declaraciones, también cuestionó el rol de los familiares de los detenidos, señalando que deberían haber tomado medidas antes de que sus seres queridos cometieran delitos. “A estas mujeres les pregunto: ¿por qué no cuidaron a sus hijos, maridos o parientes antes de que cometieran delitos o homicidios?”, afirmó.
Jaldo recordó además que existe un convenio entre la provincia y el Ministerio de Seguridad de la Nación que permite el traslado de presos a otras jurisdicciones del país. En este marco, no dudó en lanzar una amenaza contundente: "Si los familiares no se adecuan a las condiciones carcelarias que estamos implementando, vamos a empezar a tomar medidas y los vamos a mandar a Buenos Aires, Santa Cruz, Tierra del Fuego o a otra parte del sur del país".
Finalmente, advirtió que no iba a dudar en aplicar medidas severas para garantizar el orden en las cárceles: “No nos va a temblar el pulso. Queremos orden y no permitiremos disturbios”.
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