Gustavo Santos consideró que Ushuaia debe ser el centro internacional para los viajes antárticos

En su visita a Ushuaia, el secretario de Turismo de la Nación, Gustavo Santos, se refirió a los potenciales que en materia de viajes antárticos se abren para la ciudad y la provincia. Lo hizo junto al candidato a Senador Pablo Blanco y candidato a diputado por Juntos por el Cambio, Federico Frigerio.
Tras una recorrida por el nuevo crucero antártico de origen chino Aurora Expedition -el primero en ser fabricado íntegramente en ese país-, el secretario de Tursimo, destaco la inversión y el ambicioso proyecto. remarcando que «es increíble, hoy estamos recorriendo este crucero completamente nuevo, que por primera vez ha llegado a Ushuaia y que tendrá su bautismo en los próximos días con su primer viaje a la Antártida». 
En diálogo con la prensa, el funcionario nacional sostuvo que «los viajes antárticos cada vez son más sustentables, cada vez tienen más prevenciones respecto a la naturaleza, están cada vez más regido por las normas del Tratado Antártico, pero son un aspiracional extraordinario en todo el mundo. En China, de donde vengo, estuve en una reunión de economía y turismo, y el aspiracional por los viajes antárticos es inconmensurable. Ahí tenemos un mercado de alto consumo, que seguramente vamos a aprovechar muy bien porque Ushuaia se va a posicionar como el punto más desarrollado como la entrada a la Antártida».
Federico Frigerio, en tanto, reconoció que «se habla del Polo Logístico Antártico, y en realidad nos queda chico. Lo que tenemos que generar en Tierra del Fuego y puntualmente en Ushuaia es el Centro Antártico Internacional que incluye el Polo Logístico Antártico, pero no es lo único que hay que tener».
Ejemplificó que «hoy el Museo Antártico está en la ciudad de Buenos Aires, en La Boca. Y como ese, hay otros ejemplos de temáticas antárticas que hoy no están en Tierra del Fuego y tienen que estar. La construcción de un Centro Antártico Internacional que albergue ciencia, logística, la flota antártica, es una deuda pendiente de la política argentina. El muelle antártico estaba planificado para 1978. Nunca se hizo. Y hoy tenemos un rompehielos apostado en Puerto Maderos, casi siete meses en el año. Es un absurdo, debería estar permanentemente apostado acá, como el resto de la flota argentina, porque de esa forma el país se posiciona geopolíticamente y en servicios de búsqueda y rescate sobre el continente antártico, como el país del mundo con mayor cercanía y la mayor capacidad de poder hacerlo. Hay que hacer el muelle antártico, hay que hacer el puerto de Río Grande. Todos los bancos del mundo están mutando de fuel oil naval a gas licuado y ahí Tierra del Fuego tiene una vez más una oportunidad enorme. Con el polo petroquímico y el puerto de Río Grande, Argentina se puede transformar en la única estación de servicios de buques antárticos».
Santos expuso que «las grandes empresas de cruceros del mundo están visualizando a Ushuaia como el primer centro sustentable para el viaje antártico. Eso sería un componente extraordinario, porque los expedicionarios a Antártida tienen este concepto y esta visión existencial. Por lo cual este es el camino: electrificación del puerto para que los buques sigan consumiendo combustible, transferencia a gas licuado».
Finalmente, Frigerio remarcó que «con las plantas de tratamiento de líquidos cloacales (que desde 1986 no se hacían y se hicieron tres en esta gestión), siempre vimos por el lado del saneamiento ambiental y darle a la gente las cloacas, pero sin quererlo se incrementó la cantidad de buques antárticos en el puerto de Ushuaia gracias a que hoy no tira más líquidos cloacales no tratados al Canal del Beagle. Era un impedimento para que los buques antárticos operen en Ushuaia. Y hoy cumplimos ese objetivo. Por eso están incrementando las recaladas».

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