Víctor Navarro Salazar sobre el terremoto en la Antártida y su experiencia en la Base Esperanza

Víctor Navarro Salazar es maestro de la escuela Nº38 en la Base Esperanza en la Antártida Argentina, donde el día sábado se produjo un terremoto. En comunicación con Fm Fuego habló sobre el suceso y sobre esta experiencia única que está viviendo junto a su familia.

“Hubo un sismo cerca de la Base Carlini a 35 km, nosotros estamos cerca, acá en la base no lo sentimos porque justo estábamos pasando por un temporal muy intenso, que arranco el día jueves, estábamos más concentrados en el viento” contó.

Señaló que en Base Esperanza, que es una zona muy ventosa, los vientos superaban los 180 Km por hora y el día sábado se registró una sensación térmica de 45.4 grados bajo cero. Debido al temporal, el día viernes se suspendieron todas las actividades ya que transitar por la base se torna peligroso. Asimismo, hubo una recomendación de no permanecer en exposición al aire libre ya que “más de 5 minutos ya podés correr peligro de que se te congele alguna parte del cuerpo que esté en exposición directa”.

Al respecto comentó “si se deja expuesto alguna parte o te sacás el guante por algún motivo, en escasos minutos sentís como si te pincharan con muchísimas agujas y ahí empezás de a poquito a dejar de sentir esa parte del cuerpo”.

Acerca de su situación personal contó que “estoy con mi esposa que es la directora de la escuela y mis hijos Victoriano y Juan Ignacio que están en el Nivel Primario”. Señaló que fueron ellos quienes los incentivaron a presentar su proyecto educativo para seguir allí un año más, ya que se encuentran en el lugar desde el 2018.

Sobre la expedición anual sostuvo que los requisitos son ser docente de Tierra del fuego, contar con una antigüedad mínima de 5 años, estar legalmente casado o tener un conviviente y presentar un proyecto educativo en el cual se incluya el respectivo año escolar y diversos talleres y actividades debido a que “la escuela acá tiene un rol muy importante, es generadora de muchas actividades no sólo para los chicos sino también para el resto de la base”. Posteriormente un comité de selección analiza los proyectos y realiza entrevistas en diversas etapas.

Mencionó que en la Base Esperanza hay 63 personas, entre familias, personal de ejército, meteorólogos y maestros. En cuanto a su vivencia respecto a la situación de pandemia señaló “no tuvimos ningún caso registrado, el Ministerio de Defensa desde febrero ya tenía un protocolo implementado así que no hubo nadie contagiado ni ingresó nadie más desde marzo”.

“La verdad que las postales que uno ve son únicas” sostuvo y acerca de las escasas horas de luz en el invierno, mencionó que “es complicado porque al no ver la luz el ánimo no es el mismo que cuando es de día, ahora estamos teniendo entre 4 y 5 horas de luz y se nota mucho el cambio de ánimo de las personas”.

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