Asesinaron a balazos a un carnicero : sospechan de un proovedor

 

El lunes por la noche, Oscar «Cucho» López (33) salió para casa después de trabajar todo el día en su carnicería del barrio La Porteña, en la localidad bonaerense de Hudson. Su esposa, lo estaba esperando para cenar pero el hombre nunca llegó. Dos sujetos a bordo de una moto lo interceptaron mientras caminaba sobre la calle 61, entre 154 y 155, le dispararon al menos tres veces y huyeron sin robar nada, indicaron fuentes policiales.

Oscar llegó a caminar un par de cuadras, le pidió ayuda a un vecino y se desvaneció. Primero fue llevado a la Unidad de Pronta Atención de Hudson, donde decidieron derivarlo al hospital Evita Pueblo de Berazategui. Allí falleció luego de ser operado durante más de cuatro horas. El fiscal Carlos Riera, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción Nro. 5 Descentralizada de Berazategui, caratuló la causa como «homicidio calificado» y ordenó el relevamiento de las cámaras de seguridad para poder identificar a los asesinos. Todavía no hay detenidos.

En un principio, los investigadores no descartaron ninguna hipótesis más allá de que los atacantes no hayan robado nada. Sin embargo, a la causa se agregó el testimonio de una persona que inclinó la balanza -por lo menos hasta ahora- hacia la teoría de que se trató de una venganza: K., la mujer de «Cucho».

Según trascendió , la esposa le dijo a los investigadores que su cuñado -hermano de la víctima- le había contado que a Oscar lo estaban buscando para matarlo por una vieja deuda en una compra de carne, concretada un año y medio atrás. Pero no fue lo único que aportó la mujer.

En la declaración, aseguró que accidentalmente vio un mensaje de Whastapp en el celular del carnicero con una línea que la estremecieron. «Te estamos buscando para matarte por la deuda de carne«, decía el breve texto en el teléfono de su esposo. El remitente del mensaje estaba en la lista de contactos de Oscar. Es decir, lo conocía de antes. Después de este episodio, K. le preguntó a «Cucho» por esta amenaza pero el hombre le aseguró que no se preocupara porque supuestamente había saldado esa deuda. De hecho, por seguridad y para tranquilidad de su pareja, decidió cambiar el chip del teléfono.

 

Tras el crimen, la mujer hizo la denuncia en la comisaria tercera de Berazategui y nuevamente brindó más datos que fortalecen la hipótesis de la vendetta. Según declaró, su cuñado le reveló que la vieja deuda jamás fue cancelada y que incluso la semana pasada «unos hombres» a bordo de un auto lo estuvieron buscando.

 

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