En primer lugar, Dachary resaltó el peso institucional de que la segunda autoridad del país estuviera presente en los actos de homenaje a los veteranos y caídos en la Guerra de Malvinas. "Justamente recordábamos cuándo fue la última vez que alguien de semejante peso institucional, en términos de presidente y vicepresidenta, había estado acompañando en la vigilia de Río Grande o en el acto del 2 de abril en Ushuaia. Para encontrar un antecedente similar tenemos que remontarnos a la época de Cristina Fernández de Kirchner cuando era presidenta de la Nación", señaló.
Además, destacó que la presencia de una figura de alto rango no solo refuerza el mensaje a nivel provincial y nacional, sino que también tiene un impacto en el plano internacional. "La forma en que se conmemoran estas fechas y el peso simbólico que tienen con la presencia de autoridades de ese nivel son fundamentales para sostener el reclamo de soberanía", sostuvo.
Dachary también hizo un análisis del discurso y lo dividió en dos partes. Por un lado, mencionó que hubo un apartado geopolítico donde se habló del Atlántico Sur, los intereses nacionales y la situación de Malvinas. En este punto, recordó la visita de la General Richardson junto al presidente Milei y el anuncio sobre la instalación de una base conjunta con Estados Unidos.
Por otro lado, destacó que en la segunda parte del discurso, la vicepresidenta apeló a su historia personal como hija de un veterano de guerra. "Se notó en su discurso la emoción al nombrar las distintas batallas, como Trumbull, Mount Longdon y South East, y al recordar la actuación de nuestros soldados en la aviación aeronaval, la Fuerza Aérea y el Ejército. Esto fue una caricia para nuestros veteranos y veteranas, quienes durante mucho tiempo sufrieron el abandono tras su regreso en 1982 y la desmalvinización en los años 90", remarcó.
"Entiendo que la elección de Buenos Aires como sede responde a una cuestión meramente logística, ya que es un lugar más cómodo y cercano a las oficinas de funcionarios a quienes poco les importa Malvinas y nuestros veteranos. Pero también creo que hubo una intención de evitar la incomodidad que podría generar el mensaje en otro contexto. Desde la provincia, invitamos formalmente al presidente de la Nación y al titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, para que participaran en los actos conmemorativos. Sin embargo, no obtuvimos respuesta. De todas formas, me cuesta imaginar al presidente pronunciando ese discurso en Río Grande, Tolhuin o Ushuaia", agregó.
El funcionario fueguino hizo hincapié en el impacto de las declaraciones del presidente sobre la autodeterminación de los isleños y aseguró que generaron un rechazo absoluto. "Ayer hubo sesión del Observatorio Malvinas, en la que minutos antes el presidente había dado su discurso, y se llegó a una conclusión por unanimidad: el rechazo absoluto a sus palabras".
Dachary calificó los dichos del mandatario como "La peor torpeza en la historia diplomática de la República Argentina". Explicó que lo dicho por Milei refuerza la estrategia británica de presentar a los habitantes de Malvinas como un pueblo con derecho a la autodeterminación, algo que Argentina siempre rechazó. "Ayer, el presidente determinó exactamente eso, validó el argumento británico y tiró por la borda décadas de reclamo soberano", advirtió.
El ministro de Defensa, Luis Petri, también se refirió a las declaraciones del presidente, que provocaron la reacción de Cristina Kirchner y otros referentes opositores. Defendió las palabras de Milei en el acto por Malvinas y señaló que "en todo momento" el mandatario "reafirmó el principio de soberanía" sobre las Islas del Atlántico Sur. Sin embargo, cuestionó la falta de coherencia en la política exterior del gobierno nacional.
"Yo ya estoy en una etapa de mi vida que no me banco las cosas. Es una pelotudez lo que dijo. Chagos, digamos, con la República de Mauricio, es un país muy pequeño que está en el Índico, un país africano, que lo único que hizo fue tener una política de Estado. Y ellos lograron justamente tener negociaciones y generaron un acuerdo con el Reino Unido. No necesitas ser ninguna potencia. Necesitamos ser coherentes y lo que necesitamos es un presidente que no diga estas cosas, que no realmente desprecie lo que es la cuestión Malvinas, que ame nuestra soberanía, que tenga en cuenta nuestra historia".
En cuanto a los próximos pasos, Dachary señaló que se está trabajando para llevar el tema a distintos organismos nacionales e internacionales. "Desde la provincia vamos a llevar esta cuestión al Consejo Nacional de Asuntos Relativos a Malvinas y al Consejo Federal, donde participan todas las provincias. Un simple repudio no es suficiente. Lo que ocurrió ayer atentó directamente contra nuestra soberanía", enfatizó.
Por último, anticipó que se están gestionando pedidos de informes para que el canciller brinde explicaciones en el Congreso y dejó en claro que la provincia no comparte la postura del gobierno nacional. "No está bueno tener que decir que una provincia tiene una mirada diametralmente opuesta a la Nación, pero la responsabilidad de esta situación es exclusiva del presidente. Cometió la mayor barbaridad diplomática en la historia argentina, y esto no puede quedar así", concluyó.
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