Desgarrador relato: “Suelten a mis hermanos, la única persona que debería estar presa es el señor Lugo”

 

Así lo manifestó Caterine Lugo, ante el dolor que significa ver detenidos a su pareja y sus hermanos, luego de la golpiza propiciada a José Lugo por la que los tres fueron apuntados por la investigación policial.

En ese sentido, Caterine relató a FM Fuego la historia de vida de su familia, la cual evidencia un gran sufrimiento causado por su padre biológico: “Cada vez que golpeaba a mi mamá y ella quedaba internada, nosotros nos quedábamos con los vecinos. Tardaron muchísimo tiempo en meterlo preso. Mi mamá quería que si o si lo metan preso”.

“Mi hermana Natalia tenía 13 años, fue abusada y quedó embarazada. Cuando mi mamá hace la denuncia por el abuso, nadie hacía nada; la Justicia esperó hasta que mi hermana tenga a la criatura para recién hacerle un ADN y meterlo preso. Uriel sería mi sobrino, pero también es mi hermano porque también es hijo de José Lugo”, contó.

Además, explicó que Lugo no sólo abusó de su propia hija, sino que también los dejó en la calle: “Cuando éramos chicos, nosotros vivíamos en Río Grande, en el Barrio Austral, y nos habíamos ido con mis hermanos y mi mamá a Tolhuin un fin de semana. La noche del 23 de diciembre llaman a mi mamá y le dicen que la casa se estaba prendiendo fuego. Nosotros nos quedamos en Tolhuin con una vecina y mi mamá se fue para Río Grande, donde le dicen que habían tirado dos bombas molotov en la casa. Si ese día hubiéramos estado ahí, hubiéramos muerto”.

“Lo que le dijeron a mi mamá es que el señor José Lugo había ido a prendernos fuego. Hacía 10 meses que mi mamá venía haciendo denuncias para que lo metan preso y nadie hacía nada. Durante todo ese tiempo, nosotros vivíamos con custodia policial, mi mamá no quería salir por miedo a que nos hiciera algo”, remarcó.

En esa línea, Caterine manifestó que “el día que él nos quema la casa, nosotros nos quedamos en la calle. Éramos mi hermana Natalia con el bebé, mi hermana Betiana, mis hermanos Axel, Edgar, y Joaquin, mi mamá y yo. Éramos 8 durmiendo en una casa que no tenía luz ni calefacción. Teníamos sólo un colchón en el piso con una frazada. Las monjas nos llevaban comida y ropa. Después a mi mamá le dieron una casa y nos pudimos estabilizar un poco”.

“Tardaron muchísimo en meterlo preso. Con el pasar del tiempo, mi otra hermana también contó que había sido abusada por él, pero nadie le creía. Creo que recién cuando yo tenía 4 años lo metieron preso por el abuso de mi hermana, por quemarnos la casa y por otras causas; tengo entendido que incluso mató a un taxista en Ushuaia”, resaltó.

Sin embargo, Caterine señaló “cuando yo tenía 16 años me iba a ir de vacaciones y no podía salir por tierra porque no tenía un permiso firmado también por mi papá. En ese momento, él ya estaba cumpliendo su condena de 18 años en prisión”

“Mi mamá fue al Juzgado para pedir que él firme ese papel y ahí se entera de que él ya estaba libre. No habían pasado ni 10 años y ya estaba libre por buena conducta. A partir de esto, mi mamá fue a la Policía y pidió que él se acerque allí a firmar el permiso de viaje”, agregó.

A su vez, indicó que “nosotros ya vivíamos en Tolhuin y mi mamá tenía una rotisería. Creo que fue un viernes cuando sucedió esto; mi mamá se estaba bañando y Lugo se apareció en la rotisería diciendo que venía a firmar el permiso. Primero lo atendió mi hermano más chico, Edgar. Lugo se fue y volvió como a la hora y ahí lo atendió mi padrastro, quien le dijo que mi mamá en ese momento no estaba y que le iba a avisar”.

“Cuando se va, mi padrastro ve que ingresa a una casa que estaba a pocos metros de la nuestra. Pasa un rato y se acerca hacia esa casa un grupo de vecinos que nos conocen desde chicos y que saben todo lo que vivimos. También sale mi hermano Axel, quien le grita a Lugo que salga. En ese momento, Lugo sale con un cuchillo y salimos todos para agarrarlo a mi hermano, pero un vecino le pega a Lugo y se armó una gran riña. Logramos sacarle el cuchillo, pero agarró su auto y se escapó”, relató.

Luego de esa situación, señaló que “la Policía lo ‘resguardó’ en Río Grande. Nosotros nos lo cruzamos todo el tiempo: en el colectivo, cuando voy a buscar el módulo alimentario, incluso para votar la otra vez estuve esperando dos horas porque él estaba esperando en la fila y no me lo quería cruzar. Me parece muy injusto”.

Con respecto a los allanamientos que realizó la Policía tras la golpiza de los últimos días, Caterine explicó que “buscaban a mi hermana y a mi sobrino, cosa que no entiendo porque mi hermana ni siquiera vive acá en Río Grande y Uriel vive en Tolhuin. Cuando llamo a Uriel para que venga porque lo estaban buscando, apenas llega lo agarran de mala manera y lo esposan; quedó incomunicado en ese mismo momento. Después llegaron tres órdenes más y se los llevaron también a Emiliano y a Axel”.

“Al principio no entendíamos por qué eran los allanamientos, cuando ellos vinieron tenían sólo una orden de palabra del Juez. Luego de tres horas de no poder salir de la casa, recién con la insistencia de mi mamá nos contaron. Todo esto me parece muy injusto. Es un hombre que no vale la pena, es una mala persona, un abusador”, comentó.

Por último, Caterine pidió por la libertad de sus hermanos y su esposo: “Yo lo único que pido es que los suelten, la única persona que debería estar presa es el señor Lugo que es quien le hace daño a la sociedad. Él hizo un montón de cosas malas en la vida y merece estar preso, no mi pareja y mis hermanos. Le pido por favor al Juez que los libere. Ellos son sustento de familia y tienen que volver los tres a casa”.

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