Ariel Altamirano: “Agustín es un doble guerrero porque no le tocó luchar sólo con este cáncer sino también con la pandemia”

Agustín es un niño de 13 años que fue diagnosticado con leucemia y derivado hace dos meses a Buenos Aires para su tratamiento. FM Fuego dialogó con Ariel su papá, quien comentó las novedades en la salud de su hijo.

Ariel explicó que “vamos avanzando muy lento, no era como los médicos esperaban el avance de estos dos meses, pero va avanzando. Sigue con las quimioterapias, las punciones y las medicaciones”. 

Asimismo, contó que se está por evaluar la posibilidad de un trasplante de médula por parte de los hermanos: “El viernes el equipo del Sanatorio Güemes decidió mandar a buscar a los dos hermanos de Agustín, Ezequiel y Matías, para ver si son compatibles y si lo son le van a hacer un trasplante de médula inmediato. Si no llegan a ser compatibles, nos hacen los estudios a mi mujer y a mí. En caso de que no seamos compatibles, no es que abre ya la lista para pedir un donante de médula sino que hay que esperar un tiempo porque, por ahora, está débil como para recibir una médula, así que seguiremos avanzando con el tratamiento”

“Calculamos que será en un promedio de 10 o 15 días máximo que vengan los chicos porque el trasplante tampoco se haría acá en el Sanatorio Güemes. Hay tres lugares acá en la capital donde hacen los estudios y el trasplante”, agregó.

En ese sentido, comentó que “lo máximo que nos dicen los profesionales es tener el mayor cuidado posible con él, no ser ansiosos y de armarnos de fé y de paciencia. Agustín está cuatro días en el sanatorio y cada día se hace una quimio bien fuerte. El viernes se hace la última quimio de la semana a las 14hs y, si a las 16hs están bien sus valores, puede ir al departamento y volvería al sanatorio el lunes o el martes”.

“Con el tema del virus, es mejor que cuando no está haciendo quimioterapia que esté en la casa donde no anda saliendo ni transite gente”, aclaró.

Por otro lado, Ariel puntualizó en que hay que tener muchos recaudos con Agustín debido a que no tiene defensas: “Los cuidados y la prevención son al máximo. Por ejemplo, el polvillo de la yerba tiene bacterias que a nosotros no nos afectan porque tenemos defensas, pero a él puede afectarle. Cuando estamos en el Sanatorio está prohibido tomar mate. Y cuando uno lo hace en la casa, hay que tener el recaudo de no hacerlo cerca de él. Son miles de recaudos, pero nos llenamos de fe, de paciencia y de amor por nuestro hijo”.

En el marco de la pandemia actual, el papá valoró: “Él es doble guerrero porque no le tocó luchar sólo con este cáncer sino también con la pandemia”. Asimismo, explicó que aún no están vacunados contra el COVID: “Necesitamos estar vacunados para estar más seguros para él. Hemos presentado por todos lados la situación y no nos ha llegado aún una respuesta. Esto no va a curar a nuestro hijo, pero nos va a ayudar en la prevención”.

Al ser consultado por los costos de estar en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Ariel explicó: “Estábamos en un monoambiente pero eso ya no le hacía bien a él y logramos mudarnos a un lugar de dos ambientes con buena ventilación. Estamos a dos cuadras y media del Sanatorio. Los costos son altísimos acá, pero no nos queda otra porque Agustín esas dos cuadras las hace en taxi. Hoy por hoy él no tiene las fuerzas para caminar”.

“Otro tema para los pacientes oncológicos son las vitaminas que se les dan que eso no lo cubre una obra social. Te cubren el tratamiento al 100%, pero estas cosas son para mejorar la calidad de vida y resistir mejor. Esto es otro costo alto, pero si hay algo que mejore un poco la calidad de vida de tu hijo lo vas a hacer igual sin dudarlo”, continuó.

En relación a ese costo económico, comentó que “parte de la familia y amigos hicieron dos bonos en conjunto para colaborar que están en las redes para quién quiera colaborar; uno es de $100 y otro de $500. La verdad que saliendo del Sanatorio es todo plata y nosotros hacemos todo lo que esté a nuestro alcance para nuestro hijo, ya demasiado está pasando con la salud”.

Por último, Ariel concluyó con un mensaje de agradecimiento: “Estoy agradecido con la gente de Río Grande que colabora, que compra un bono, al que aporta y al que reza por Agustín. Es un conjunto de cosas que hacen a la ayuda de nuestro hijo”.

Para poder acceder a estos bonos, se pueden contactar con los perfiles de Claudia Cárcamo, Sandra Gómez  y Laura Gómez desde las redes sociales.

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