Este día coincide con la onomástica de Santa Cecilia, quien es considerada “patrona de los músicos”. Veamos, a continuación, cuál es el origen de esta conmemoración y algunas actividades para celebrarlo.
Origen del Día del Músico
El origen de esta celebración está directamente relacionado con la fecha en que cristianos y ortodoxos dedican a conmemorar la muerte de Santa Cecilia de Roma, el 22 de noviembre, aunque es incierta la fecha de su deceso.
La primera conmemoración data del siglo XVII en Evreux, localidad francesa donde se reunieron un grupo de compositores para participar en un concurso. Después, en el año 1695, tuvo lugar en Edimburgo la primera celebración del Día del Músico como tal, la cual sucedió el 22 de noviembre.
Pronto, otros países también incluyeron esta conmemoración, entre ellos, España, Alemania y Francia. No fue hasta principios del siglo XX que la conmemoración se extendería por los países de América. El primero en agregar la celebración fue Brasil, entre 1919 y 1920.
¿Quién fue Santa Cecilia?
Simon Vouet: Santa Cecilia.1626. Óleo sobre tela. 134,1 cm x 98,2 cm
Santa Cecilia fue una mártir de la iglesia primitiva, una noble nacida en Roma en el siglo III que se convirtió al cristianismo en su infancia.
En torno a su figura, se han fraguado diferentes leyendas. Una de ellas, narra que desde muy joven había jurado su virginidad a Dios, y un ángel custodiaba su cuerpo para que así fuera.
Sus padres decidieron casarla con un pagano llamado Valeriano, quien le pidió que le mostrara a ese ángel que se encargaba de vigilarla. Pues, si no respetaba su decisión, el ángel se podía enfurecer.
Cecilia le dijo que se lo mostraría si él se bautizaba, y Valeriano aceptó. Cuando ya se había convertido en cristiano, el ángel se manifestó ante sus ojos.
Pronto Valeriano y su hermano Tiburtius, quien también había sido cristianizado, fueron condenados a muerte.
Más tarde, Cecilia entregó su vida a los más desfavorecidos y repartió cuanto tenía a los más pobres. Esto enojó al prefecto Turcio Almachius, quien ordenó su muerte.
Existe una narración que justifica por qué es la patrona de la música. Se cuenta que mientras se casaba, contra su voluntad, cantaba a Dios desde su corazón pidiéndole que mantuviera su virginidad.
La imagen de Santa Cecilia fue representada por diferentes artistas durante el siglo XV, y siempre aparece tocando algún instrumento. En parte, por eso, se ha transmitido también su imagen asociada a la música.