Politica

Cómo vivió el Gobierno las últimas 24 horas de negociaciones por la Ley Ómnibus

Hasta último momento, por el despacho del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, pasaron los jefes y principales referentes de la oposición dialoguista, que mantuvo en vilo al oficialismo en el tramo final de la discusión de la Ley Ómnibus, la cual, finalmente, fue aprobada en general el viernes.
Fueron 24 horas frenéticas, en las que desde la Casa Rosada, la Quinta de Olivos y el Congreso, las autoridades nacionales, desde Javier Milei hasta el ministro del Interior, Guillermo Francos, brazo político del Poder Ejecutivo Nacional, siguieron de cerca los acontecimientos.
Los funcionarios iban de un lado al otro, tratando de acordar con los legisladores de los distintos bloques los últimos detalles del texto que se iría a votar más tarde para, de esa manera, evitar una sorpresa que hiciera caer la sesión o un rechazo mayoritario que tirara por la borda semanas enteras de conversaciones.
El jueves por la noche, en plena reunión parlamentaria, comenzó a circular el rumor de que podría aparecer en el recinto el propio jefe de Estado, sin embargo, quien llegó al lugar fue su hermana Karina Milei, secretaria general de la Presidencia y la persona con más influencia en el Gabinete.
Poco después de entrar, se dirigió directamente al palco, junto al vocero Manuel Adorni, a Francos y al secretario de Interior, Lisandro Catalán, quienes observaron desde lo alto a los cientos de diputados que estaban discutiendo la ley.
Pasadas las 20:00, todos los integrantes de La Libertad Avanza retiraron sus respectivos pedidos para hablar: el kirchnerismo había abandonado sus bancas, en medio de los fuertes disturbios en los alrededores del Congreso entre manifestantes y la Policía, y entre los miembros del oficialismo se planteó la posibilidad de votar en ese instante en el que circunstancialmente, sumando a sus aliados, eran mayoría.
Sin embargo, la estrategia no prosperó y se pasó a un cuarto intermedio hasta el viernes, por lo que los funcionarios se retiraron de la Cámara con la única certeza de que debían mantener durante un día más el apoyo del PRO, la Unión Cívica Radical (UCR), Hacemos Coalición Federal e Innovación Federal.
El viernes volvió al recinto Francos, esta vez solo, y se dirigió al despacho de Menem, donde juntos recibieron a referentes de esos espacios. También estuvieron el vicejefe de Gabinete de la Nación, José Rolandi, y Maximiliano Fariña, un hombre de Federico Sturzenegger, el ideólogo de la ley.
Finalmente, por la tarde, los diputados de todos esos partidos cumplieron con la promesa y el proyecto que tuvo dictamen de comisión la semana pasada fue aprobado en general, aunque con varios artículos eliminados, principalmente todos aquellos que estaban vinculados a la cuestión fiscal, excepto uno importante, el que mantenía vigente el impuesto PAIS.
Desde hace varios días, la mayoría de los gobernadores vienen reclamando que se coparticipe un 30% de la recaudación de ese gravamen, pero el Poder Ejecutivo Nacional se resiste a eso e insiste en que esa cuestión sea tratada más adelante.
La decisión de mantener los artículos vinculados a ese impuesto en el proyecto que ahora deberá debatirse en particular el martes próximo, obliga a la Casa Rosada a intensificar las conversaciones con los mandatarios provinciales para que no se insista con la coparticipación en este paquete, sino cuando se hable sobre el pacto fiscal que tiene pensado impulsar Milei.
Cuando se estaba por votar en general, incluso circuló un borrador con más modificaciones en el texto original, como la limitación de las facultades delegadas al Gobierno, que ya no serían en materia fiscal ni previsional, y la separación de las empresas a privatizar en diferentes anexos.
Con esos cambios, cuando se vaya a votar cada artículo en particular, el oficialismo podría alcanzar el apoyo necesario del resto de los espacios para aprobar estas cuestiones que todavía son resistidas por un sector de la oposición.
A pesar de que del paquete de reformas que Milei envió al Congreso a fines de diciembre pasado quedó casi la mitad, el Gobierno considera que el hecho de haber obtenido 144 votos a favor en el tratamiento en general es una victoria, ya que se logró avanzar con varias medidas que consideran importantes, mientras que con las que quedaron “se va a insistir más adelante”.
“La Oficina del Presidente celebra el voto positivo de los señores diputados que aprobaron en general la Ley de ‘Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos’ y agradece especialmente la colaboración de los señores diputados y jefes de sus respectivos bloques, Cristian Ritondo, Miguel Ángel Pichetto y Rodrigo de Loredo, quienes, a pesar de nuestras diferencias, han contribuido para que la ley avance”, se señaló en un comunicado oficial.
Bajo este panorama, ahora a La Libertad Avanza le toca enfrentarse a una pelea aún más difícil, ya que en el debate en particular es posible que se rechacen varios otros, razón por la cual se convocó a un cuarto intermedio hasta el próximo martes. Durante el fin de semana, seguirán las negociaciones para acercar posiciones.
Más allá de ceder en las facultades delegadas, en el borrador -que todavía está sujeto a más modificaciones- también se agregaron algunos artículos para detallar el funcionamiento de la comisión bicameral que controlaría el proceso de privatizaciones y se corrigieron algunos párrafos en el apartado de seguridad. “Son cuestiones muy finas, de cómo le gusta a uno que esté o no escrito”, explicó a Infobae una fuente cercana a uno de los principales actores en Diputados.
Esperamos contar con la misma grandeza el día de la votación de la Ley en particular, para avanzar al Senado y comenzar a devolverle la dignidad al pueblo argentino. El único camino viable para nuestra Patria es el de la libertad, el trabajo y el orden”, se remarcó en el comunicado de la Oficina del Presidente.
Si pasa esa misión, en la Cámara alta el texto tendría menos resistencia y sería sancionado con mayor facilidad, y así se lo hicieron saber los propios miembros del bloque en una reciente reunión que mantuvieron en la Casa Rosada con Milei y con la vicepresidenta, Victoria Villarruel, que ya se prepara para encabezar el debate en su recinto.
“Por ahora todo está en orden y tenemos los números”, confió uno de los senadores oficialistas, que también trabaja para la discusión que vendrá en los próximos días y en la que los gobernadores serán figuras claves para que la iniciativa finalmente se convierta en ley.

LEY ÓMNIBUS

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