Un valioso patrimonio

Nos dirigimos luego al Museo Histórico y de Ciencias Naturales Monseñor José Fagnano. Cuenta con tres espaciosos edificios, un patio exterior y un sector con una reproducción de las chozas donde vivían los selk’nam
Un anciano sacerdote nos guió por las distintas salas que realizan un recorrido por la historia y la antropología de la isla, y que incluye imágenes y objetos de los aborígenes. Se muestra la llegada de los misioneros y el inicio de las estancias. En un sala especial vimos animales y aves de la zona embalsamadas por un sacerdote taxidermista de la misión. Como hecho curioso, nos proyectaron una vieja película con imágenes de los indígenas en sus quehaceres diarios.

Muy cerca del museo se encuentra la capilla Nuestra Señora de la Candelaria. Es el segundo edificio construido por los salesianos y se encuentra intacta desde su inauguración en 1899.

Entramos en silencio y nos acercamos al altar para admirar su estructura de madera con una pintura de la Purificación de la Virgen María, obra llegada desde Barcelona en 1901. El crucifijo y las estatuas de San José y San Francisco de Sales complementan el conjunto. En la sacristía se encuentran las prendas litúrgicas de monseñor Fagnano y otros elementos de gran valor para la vida de los salesianos como un armonio, un cáliz y libretas de notas de los indígenas.

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