Jujuy- Rodrigo Sanabria: “el sistema de salud está claramente colapsado”

Fm Fuego dialogó con Rodrigo Sanabria, médico especialista en Terapia Intensiva de la provincia de Corrientes, que se encuentra prestando servicio en el Hospital San Roque de Jujuy hace 3 semanas donde la situación es crítica.

Acerca del complejo panorama de la provincia y del centro médico al cual fue asignado dijo que “es un hospital con 6 pabellones de Terapia Intensiva, la situación es muy complicada, los casos son muchos con pacientes muy graves y se tiene una alta mortalidad”.

Sostuvo que el impacto que tiene el virus en la población es devastadora, sumada al hecho de que se cuenta con “muy poco personal, muy pocos insumos y carencia de camas de terapia para dar sostén a los cuadros más graves” por lo cual la mortalidad es muy alta “en un contexto de una sociedad que se ‘cansó’ de la cuarentena y el distanciamiento no es respetado y por ende la circulación viral es muy alta”.

En este sentido aseguró que “el sistema de salud está claramente colapsado, no hay camas ni personal para satisfacer la demanda, la circulación viral es muy alta y mientras no haya vacuna ni tratamiento efectivo lo único que nos queda es mantener el distanciamiento social”.

Sobre la situación de Jujuy afirmó que “el número de insumos que se maneja en UTI es alto, la demanda es mucha y estamos en una situación crítica por lo cual hay muchas cosas que pueden llegar a escasear, no es siempre por la manipulación errónea o porque no se hace el esfuerzo, es una situación muy delicada en la que se está al límite todo el tiempo” y agregó “el personal que todavía no se infecta, tenemos que ‘amañarnos’ con lo que hay, y terminar la atención lo mejor posible”.

En relación a la reciente carta de la Sociedad de Terapistas aseguró que “esta pandemia desnudó todas las falencias que viene acarreando el área de Terapia Intensiva desde hace muchos años” y destacó que “el número de aspirantes viene en declive”. Sobre la particular situación de los médicos terapistas señaló “esta pandemia y esta patología respiratoria necesita la atención de todo el equipo de terapia” y subrayó “somos pocos y estamos sumamente desbordados, tenemos a cargo de la mayoría de los pabellones y se tiene que empezar a utilizar a otros médicos que no corresponden a la especialidad”.

Manifestó que aquello representa un gran riesgo y ejemplificó que “es como si a nosotros nos mandan al quirófano a operar, sería un desastre, la misma pandemia ha llevado a esto, que médicos que no pertenecen al área tengan que manejar pacientes críticos”.

Acerca de la puntual situación en aquella provincia dijo “se montó un hospital de campaña y hay una red de atención sanitaria en el domicilio, donde se contiene a los pacientes leves y moderados hasta que se desocupe una cama”.

Asimismo, habló acerca de aquellos casos donde se debe aplicar el protocolo de bioética y tomar la decisión de que paciente debe ingresar a la UTI y en tal sentido expresó “hay una serie de parámetros clínicos en cuanto a la evolución respiratoria que alertan al médico de que la situación se convirtió en un cuadro moderado o grave que requiere de medidas mas complejas para sostener las funciones vitales”. Añadió que también se toma en cuenta la proyección de vida y las enfermedades preexistentes ya que “ingresan aquellos pacientes con posibilidad de recuperación, que tienen patologías potencialmente reversibles”.

Consultado acerca de qué modo impacta el Covid-19 en aquellos pacientes que presentan cuadros graves y deben ser ingresados a Terapia Intensiva explicó que “es una enfermedad respiratoria, una neumonía viral que afecta severamente a los pulmones” y lo comparó con un caso de neumonía donde “se hace una placa de tórax y podemos ver consolidación en el pulmón con un área comprometida que es la causa de la fiebre, tos o catarro”.

Sin embargo “este virus genera en el pulmón un compromiso muy marcado en el que ese pequeño block neumónico de una neumonía normal, se transforma en un compromiso de ambos campos pulmonares, son pulmones sumamente blancos y se transforma en un distrés respiratorio grave, un compromiso muy severo con una alta mortalidad”. Con lo cual sostuvo que aquellos pacientes deben ser intubados “conectados a la asistencia ventilatoria mecánica, dormidos farmacológicamente ya que no pueden ventilar por sus propios medios y los médicos tratamos de mejorar su oxigenación, es decir, toda su ventilación queda en manos del equipo médico”.

Afirmó que, en los cuadros favorables, en un periodo de 7 o 10 días la oxigenación mejora y por ello “pueden ser despertados y desvinculados de la asistencia ventilatoria mecánica” no así el caso de “aquellos que no tenemos repuesta, que son muchos, terminan falleciendo a raíz de la falta de oxígeno en sangre” concluyó.

 

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